El potencial de las redes sociales en la salud
posteado por Javier A. Osuna @ 4:59pm, Viernes 9 Marzo 2012.
Sin lugar a dudas, la última revolución social pivota sobre las nuevas formas de comunicación y de relaciones que Internet y las llamadas redes sociales están imponiendo. En este nuevo escenario comunicativo, suge una pregunta ineludible
¿Cúal es el potencial de las redes sociales y la denominada Web 2.0 en la salud?
La respuesta es evidente, máxime si tenemos en cuenta que en España, más del 53% de las personas con acceso a Internet efectúan búsquedas de información sobre temas relacionados con la salud (casi el 60% si hablamos del género femenino, - fuente INE).
Estos valores estadísticos no están exentos de cierta preocupación, puesta de manifiesto de forma continuada por las sociedades médicas, a quienes le aterra la cantidad de desinformación que en temas de salud circula en Internet.
Sin embrago, más allá de la clara
preocupación de los profesionales sanitarios por la tipología de información (o desinformación) que un paciente puede manejar, la realidad nos señala el
nuevo rol que el enfermo o su círculo de influencia tiene frente a una
enfermedad.
El paciente del siglo XXI está abandonando el papel de doliente para adoptar un papel de prosumidor, como enfermos activos y expertos (nadie mejor que uno para poder definir cuales son los síntomas o como se siente cuando convive con una enfermedad).
Este nuevo paciente encuentra un aliado en las redes sociales como una herramienta útil en los procesos de apoyo, interpretación y trasmisión de información entre pacientes muchas veces profanos en materias médicas pero con información importante tanto para investigadores como para profesionales de la medicina.
El éxito de redes sociales como Lybba o plataformas de salud como Cure Together han puesto de manifiesto la utilidad de las redes de salud (eHelth social-networks). A través de estas redes los pacientes pueden apoyarse mutuamente, comparar síntomas, factores desencadenantes, tratamientos disponibles. Obtener ideas que puedes comentar con tu médico, así como conectarse online con otras personas que trabajan en temas de salud, o que sufren la misma dolencia para poder hablar. Todos estos aspectos mejoran, sin lugar a dudas, la calidad asistencial y la salud de la población.
En este sentido, el documento “Estrategia de Redes Sociales en Salud” propone el siguiente decálogo de atención a la salud bajo el paraguas del fenómeno 2.0:
- Cada
persona dispondrá de un registro biográfico interactivo, apoyado
por multimedios, desde su nacimiento. Este registro ‘interopera’ a través
de la red global de proveedores de atención en Salud y otros servicios
esenciales, siendo accesible en cualquier momento y desde cualquier sitio,
y sobre cuyos datos puede actuar como el agente de control,
extendiendo el acceso a su propia comunidad de confianza, incluyendo a
familiares y amigos cercanos.
- Cada
persona dispondrá de un nivel de conocimiento sobre su proceso de
salud igual o superior al de cualquier otro agente, humano o tecnológico,
implicado en servicios preventivos, de promoción de salud, diagnósticos,
terapéuticos, de rehabilitación o paliativos.
- Cada
persona recibirá atención sanitaria holística e integral. La
fragmentación en especialidades sanitarias será un fenómeno secundario y
transparente en todo caso; percibiendo en todo momento su consideración de
unicidad vital como individuo.
- Cada
persona pertenecerá a diversas redes sociales en las que convergerá
con otros individuos, en persona o virtualmente, con los que compartirá
diferentes intereses paralelos o complementarios.
- Cada
persona participará en esfuerzos de investigación en salud como
miembro de redes sociales de interés, las cuales asegurarán que existen
las garantías y consentimientos requeridos en cada una de las fases, y no
sólo al inicio; ejerciendo la tutela de aquellos individuos
voluntariamente implicados y promoviendo la diseminación libre de los
resultados, sin costos, a la comunidad global.
- Cada
persona tendrá la capacidad para crear la masa crítica necesaria para
transformar cualquier área de interés inicialmente limitada por su baja
incidencia, o su bajo interés comercial o político, en auténticos centros
virtuales monográficos de actuación. Por ejemplo, el desarrollo de
hospitales globales para enfermedades raras.
- Cada
persona tendrá acceso a mecanismos de retroalimentación permanente
mediante los que podrá verificar los resultados de calidad clínica que
se produzcan en cada centro de atención, a nivel de grupo o de
profesional sanitario individual, participando en los procesos de revisión
y validación de los niveles de acreditación en calidad, y de la mejora de
los servicios disponibles.
- Cada
persona tendrá la capacidad de contribuir a la creación, el
mantenimiento y la mejora de servicios sanitarios, en especial
mediante comunidades de interés en torno a patologías o problemas
concretos; desempeñando un papel especial las webs híbridas o
Mashups.
- Cada persona podrá participar en el diseño, desarrollo, implementación y refinamiento de sistemas de evaluación de los productos y servicios ofertados por las empresas u organismos públicos de provisión, con énfasis en la satisfacción de las expectativas creadas durante su promoción o la forma en que cubran las necesidades reales de los destinatarios.
- Cada persona estará dotada de mecanismos de veto suficientes para actuar colectivamente en caso de que no sean respetados los principios anteriores por ocultación, manipulación o cualquier otro instrumento de opacidad, malicia o irresponsabilidad en los procesos.







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